lunes, 5 de mayo de 2008

Lo que está muerto nunca puede morir, sino que se alza de nuevo, más duro y más fuerte

"- Ciertamente ese hombre no pertenecía a nuestra tripulación y desde luego que me alegro de que lo hayas tirado por la borda, aunque me hubiera gustado pillarle para hacerle algunas preguntas. Respecto a esa petición... tengo que negarme, ninguno de mis hombres ha sido nunca lanzado al mar y ni loco quemaría a nadie en la cubierta de mi nave...

El Capitán parece nervioso, algo que no es demasiado normal en un hombre con su talante, ahora mismo prefiero callar mientras él piensa en voz alta, posiblemente sea mejor para mi... y para él. Por supuesto no le he dicho nada de la sombra que vi alejarse del cuerpo en el agua, aunque algo que si he hecho ha sido pedirle que incinere o lance al mar al hombre que ha muerto. He recordado que en el Castillo Negro lo habían hecho con todos los hombres muertos y no por las costumbres de los seguidores de Stannis, sino por lo que los La Guardia vivió en su última expedición más allá del muro. Dicen que los muertos se levantaron y no tengo motivos para dudar de ellos. Además, como decía el viejo Racon: Siempre es mejor creer las leyendas que pueden hacerte daño.

Finalmente el Capitán Moussend ha terminado de "pensar" y me ha echado de su camarote con la simpatía que siempre le ha caracterizado, parece que comienza a sobreponerse a lo extraño del incidente y ha vuelto a organizar a la tripulación que ya se encontraba dispuesta bastante antes del alba. Todo el mundo cuchichea sobre lo ocurrido, pero parece que no saben demasiado, lo que el Moussend les ha contado seguramente no sea toda la historia y de todas maneras parece que ha "olvidado" lo que me ha ocurrido a mi, cosa que le agradezco, así no me atosigarán a preguntas.

Ha vuelto a caer la noche y esta vez tengo bastante sueño, ha sido un día largo y pesado... me echo a dormir, pero algo me despierta de repente, no se si han pasado horas o minutos, pero la cuestión es que todos a mi alrededor están dando saltos y cogiendo sus armas: ¡Nos abordan!

Cuando subo a la cubierta me percato de que todavía es de noche y un par de barcoluengos nos han cercado, la nuestra es una galera rápida, pero va demasiado cargada en comparación con las ligeras naves de guerra. Tienen velas negras y creo diferenciar algunos adornos dorados en ellas: ¡Greyjoy! Mierda... ¿qué hacen aquí? Se suponía que estas eran aguas seguras.

La batalla discurre como cabría esperarse, nos están masacrando y eso que solo ha atacado uno de los barcos (todavía), nos han lanzado cabos de abordaje y ahora no podemos separarnos de ellos. Los cascos de ambas naves están totalmente pegados, aunque nuestros esfuerzos por cortar las cuerdas están surtiendo efecto... ya nos quedan solo seis o sietes amarras ¡y ellos las están cortando!. No entiendo nada, estoy confundido y mareado, me duele el brazo y lo tengo ensangrentado, pero no recuerdo que nadie me haya herido, llevo la ropa cubierta totalmente de sangre y agua salada, pero no recuerdo haber matado a ningún enemigo...

El mar... siento la sal del mar en la boca y que el pecho me arde, tengo los ojos cerrados y no puedo abrirlos por mas que lo intento. Escucho un canto extraño, como un chirrido armonioso y embriagador, en mi mente resuena el eco de esa canción y creo descifrar algunas frases entre ese extraño "canto": Zack, tienes que resistir... ellos vienen de camino... van a salvarte gracias a nuestros esfuerzos... una vez te encuentres ahí tendrás que sobrevivir por tus propios medios.

Vuelvo a la inconsciencia y desaparece toda sensación de frio o calor hasta el momento en que veo una llama delante de mi, no, dentro de mi. ¿Cómo puedo ver mi interior? ¿Me estaré volviendo loco? ¿Qué es eso? ¿Una mujer? ¿Y esas figuras en el cielo?, no reconozco la situeta de esos pájaros...

- Si, Arlan... lo hemos visto todos, estaba muerto, estaba frío y estaba azul. Y de repente comenzó a toser y a echar agua por la boca. Volvió a la vida el solo... nos pareció que tenías que verlo. Si el Dios Ahogado le ha salvado nosotros no somos nadie para matarlo ni para abandonarlo.

- Bien, lo habéis hecho bien. Este hombre ha sido salvado por el Dios como lo fui yo, puedo verlo. Ahora llevadle a mi barco y se lo llevaremos al Pelomojado

- No va a ser necesario, Arlan, ya estoy aquí. Solo preparadle algo de comida, no va a tardar en pedirla. ¿Verdad Zack?

El hombre que acaba de hablar es alto y delgado, está descalzo y vestido casi con harapos. Tiene una larga barba enmarañada y sobre el hombro un enorme odre lleno hasta los topes. No tengo ni idea de como ese tipo sabe mi nombre, pero hay algo más extraño todavía: ¿Cómo se yo quien demonios es Aeron Pelomojado? No he escuchado su nombre en mi vida... y sin embargo se perfectamente como es su rostro, su cuerpo, su porte... "

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Tras mil años de ausencia aqui una nueva entrega de las aventuras y desventuras de Zack. Espero que la entrada valga la pena... creo que se como seguirla, pero se aceptan sugerencias :P

6 comentarios:

Mot dijo...

Muy buena la entrada Zack, esperando leer mas

PD: Yo tb le he dado caña a la mia ^^

Akane dijo...

Lentorro :P

Akane dijo...

Felicidades viejo ^___^

Te repito que el bastoncito ya te lo regalo yo, asi ke no te apures

:P

Akane dijo...

ya podrias animarteeeeeeeeeeee vagooooooooooo

Akane dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
jan roque dijo...

Está interesante la historia, sigue escribiendo :-P

Espero que todo siga bien :)

Un abrazo,
Juan Antonio.